Que no, que me niego a dejar abandonado este rincón. Creo que será mejor ir poco a poco, para ir tomando un poco de gusto al tema: por algo se empieza. Últimamente se van acumulando los temas de que hablar y escasea el tiempo para poner cada cosa en su sitio.
Hoy quiero agradecer a mis padres -que desde la cuna me inculcaron la devoción a la Stma. Virgen- que de tantas formas que se venera en el mundo, tuvieran la genial idea de enseñarme aquella que habita junto a las marismas, y que en una pequeña capilla de la Calle Evangelista veneran de forma tan especial.
Hace 25 años, quisieron hacerme partícipe del cariño que tienen hacia la Blanca Paloma. Este ha sido de los mejores regalos que me han dado, y sin saber agradecer al recibirlo, más valoro al cabo de los años.
Como os dije cuando el viernes pasado volvía del altar de recibir el detalle de la Hermandad: Gracias a vosotros.
miércoles, 22 de octubre de 2008
Gracias (a mis padres)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)